Capitulo 10: Añorando la infancia

Clase de matemáticas. No estoy prestando atención a al profesora, total no me voy a enterar de nada aunque atienda.
Mientras tanto escribo en los huecos libres de mi agenda trozos de canciones. De esas que te identificas con su letra, que te gustan simplemente por eso, que sientes que no solo tu tiene esos mismos sentimientos.
Young Killer, XRIZ, Critika... llenan sus canciones los huecos de mi agenda.
Esta hoja es demasiado adornada, otra.
En la siguiente hay un día festivo, escribo en letras grandes con rotuladores de colores:
You ♥ ? A
Y debajo escribo
I ♥ ? S
-Bueno ¿entendéis este ejercicio?- Pregunta la profesora. Un sí grupal suena en la clase.
La pizarra llena de garabatos, as, equis, y números que no tiene sentidos, y todo para averiguar cual es el primer término de una progresión que luego no vale para nada en una vida.
-Profe, profe, ¿puedo ir al baño?- Pregunta Lara, la guarra de la clase.
-Quedan solo quince minutos de clase. Puedes aguantar.
-Que no profe enserio. –si tu suplica, que con lo que es esta no te deja salir.
-Venga ves.- ¿Qué? ¿Qué la Hitler ha dejador salir al baño a alguien de clase? Que fuerte la primera vez. Y encima tenía que ser la guarra de Lara. Sale de la clase. Y la profesora sigue con su clase.
Lara. Esa guarra que no me ha hecho nada, bueno si existir.
Es esa tipa de clase que es una listilla, se sabe todo, se cree la dueña, es una sargenta, mete su nariz en todo, la reina de su pandilla, una asquerosa, y aparte de todo eso es de las más populares.
Vuelvo a escribir en mi agenda. Esta vez una canción con rabia, dedicada a Lara. Puff, aburrida y con sueño apoyo la cabeza en la mesa.
-¿Qué, todavía te dura el pedo de la semana pasada?- Alberto, balanceándose en la silla de alante y apoyado una mano en mi mesa, me mira con cara de burla.
- Ja, ja y ja. Mira que gracioso el niño.- Le saco mi lengua – Que sepas que a mi el resacón solo me dura un día.  Y tampoco bebí tanto, solo estaba un poquito feliz.
-Ya a mí me lo vas a contar.  Joder Noelia que cuando me despedí de ti ibas agarrada del cuello de Juan, que no te podías ni sostener.
- Mentira. Se había manchado la camiseta y me agarraba a el para tapársela.
-¡Ya! A mi no me mientes.
-Bueno ya hemos terminado. –La profesora de Matemáticas empieza a recoger sus cosas.- Hoy no os mando deberes, así que estudiarme para el viernes.
Todos recogemos nuestras cosas para irnos a casa.
-¿Oye hoy sales?- Pregunto mientras me coloco mi mochila rebook azul. Y salimos al patio.
-¡Si hombre! Es miércoles y a de más tengo que ir al Mercadona con mi madre.
- Pues nada. ¿Y tu Alberto? ¿Sales?
-Si, yo si. No hay deberes. ¿Que vamos, solos tu y yo?
-Pues si, porque Dennise dice que se va con su madre al Mercadona.
-Es que si tengo que salir ¿que quieres? Pues si tengo que hacer cosas las hago- dice Dennise con tono enfadado.
-E aquí tranquilita, que solo ha dicho que tú no salías, No lo pagues con ella.
-E no empecéis, que siempre acabáis igual y yo en medio. –Miro a Alberto y le digo – Te paso a buscar a eso de las cinco y media.
-Vale, adiós- Me da un beso en la mejilla y se va.
-De verdad no se como te puede caer tan bien. A mí a veces me estresa.
- Y yo no se como un día estáis bien y al siguiente mal. Sois muy raros.
-E que yo no soy rara es el que…
-Mira no empecemos, no tengo ganas de discutir- digo cortándola.

-¿Bajas?
-Sí, ya bajo
Me apoyo en el coche que esta en el portal de Alberto mientras espero a que baje.
Me doy la vuelta y me miro en el reflejo del cristal. Me coloco mi sudadera azul de Los autos locos, sacudo mis vaqueros pitillos y coloco un poco mi pelo alborotado de la carrera. ¡Lista! Me vuelvo y veo que bajando las últimas escaleras esta Alberto.
Lleva unos vaqueros pitillos más oscuros que los míos. Una chaqueta que tiene igual que Sergio del Inside y con camiseta de cocoloco color amarillo canario.
-Hola
-Hola ¿Qué tal?
-Pues todo igual que…- miro mi reloj- unas tres horas atrás
Alberto suelta una pequeña risotada.
-Que capulla. Bueno ¿a donde vamos?
-Vamos al parque, total hoy no hay mucho que hacer.
Y nos vamos al parque, pero antes paramos en un chino y nos compramos unos flases. El mío de fresa y el suyo de naranja.
El parque, el mismo parque de aquella foto, de aquel primer  de semana de instituto, de aquella primera foto.
 Y nos sentamos dentro de la zona infantil, mientras vemos como niños pequeños se deslizan entre los toboganes, como si estuvieran en el parque de atracciones; Otros bajan por la barra de bomberos jugando a ser profesionales, bomberos que salvan vidas; Y alguno que otro monta en un caballito y juega a ser baquero, cabalgando por el desierto del parque. Y sin darme cuneta me quedo embobada mirando como los niños juegan, como jugaba yo entonces.
- ¿te acuerdas?
- ¿De que?
- Joder Alberto, hijo pareces tonto. Pues de que va a ser – Digo con tono de evidencia – De cuando éramos unos micos como estos. Cuando veíamos a un niño jugando solo con la arena, y sin importarnos si le conocíamos o no nos sentábamos juntos a jugar.
- ¡Ah coño! Joder pensaba que te referías a cualquier otra cosa.
- Yo me acuerdo cuanto tenía cuatro o cinco años y en el colegio nos peleábamos por el columpio.
- Sí, yo también hacia eso. Y si nos peleábamos por el, hacíamos una carrera y quien antes llegara, se lo quedaba.
Miro a mi amigo, a mi mejor amigo,  sentado a mi derecha, con los ojos vidriosos, emocionado, contento por lo que dice. Sus ojos marrones me miran fijamente y su boca me sonríe. Le sonrió y vuelvo a comer otro trozo de Flas.

-Y entonces Ben se convirtió en hombre de fuego y mató al malo. – Dos niños cercanos comentan la serie.
-Como me gustaría volver a tener cinco años. Ser una niña pequeña y no saber nada de los adultos.
-A mi también. Recuerdo cuando tenía siete u  ocho años. Había una serie tipo a los Power Rangers. Entonces yo me iba con Santiago, Alfonso… y todos esos. Claro nosotros nos quedábamos en el comedor y no la podíamos ver hasta por la tarde, así que Alfon el único que se quedaba a comer en su casa venia y nos lo contaba. Era nuestra favorita.
Suelto una pequeña risita al imaginarme a Alberto de pequeño. Debería haber sido un niño de lo más mono. Con unos ojos marrones preciosos y con los mofletes hinchaditos.
Sonrió.
-¿De que te ríes?
- Me estaba imaginando como eras de pequeño. Tendrías que ser muy mono.
-¡Pues claro! ¿No ves que todavía lo soy?
Y pone cara de niño bueno.
-¡Por supuesto! Como me gustaría volver a ser niña…
-Si, no tener preocupaciones ni nada por el estilo.
-Recuerdo que nos peleábamos con lo de mi padre es mas grande no el mío mas, y cosas de esas. Me gustaría volver a ser niña.
-Si encuentras la forma. ¡Avísame!
- Anda déjame tu móvil, que quiero ver tu música niño bueno. – Y mientras se saca el móvil de los vaqueros le doy con mi mano en su hombro, flojo, amistoso.
Me pongo a ver su música. Las canciones del mundial. Alguna de Pignoise. Mucho pachangueo. Un poco de Reggaeton. Y entonces encuentro una canción que me llama la atención.
-¿Como es que tienes esta canción en el móvil? ¿Tú no decías que Bisbal no te gustaba?
-Si pero Mi princesa, es diferente. Me pongo esa canción y lloro al recordar a Marta.
Marta, aquella niña que mi amigo esta enamorado de ella. Esa que le ha robado el corazón. ¡Para que luego digan que los chicos no son sentimentales! La mayoría no, pero Alberto tiene algo diferente. Es una de esas personas que muestran los sentimientos sin temor, y eso hace que sea mi amigo de verdad.
-Te enseño yo una que me recuerda  a Sergio. –Saco mi móvil y pongo la canción Cada vez. Alberto la escucha con atención. Termina y sigue sin decir nada. -¡eh! ¿Te ha comido la lengua el gato?
- No, pásamela. Joder esa me hace pensar más en ella.
Y seguimos así en el parque, mostrándonos canciones el uno al otro.
Siendo adolescente, no niños. Y viviendo con ello. Viviendo con la dificultad de la adolescencia y asumiendo la mayor de todas. El amor adolescente.

3 comentarios:

  1. ooooo es super bonito este capitulo!!! muy sentimental
    a mi tambien me gustaria volver a ser niña otra vdez =(
    1Bso wapa!!!!!! =)

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  2. Holaa!
    Me encanto el capituloo!
    Me ha hecho gracia el mote de la profesora, la Hitler jaja! Y va y encima le deja ir al baño a Lara...jaja :)
    Que monoss en el parquee! Ainnss :)
    Y a quien no le gustaria volver a la infancia?
    un besitoo! y publica pronto!

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  3. me encanta¡¡¡ jo es majo alberto no? jejejjejeje un besooo (LLLLLLLLL)

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¡¡Gacias por leer y comentar!!
os agracecmo muchisimo que os paseis por mi blog y comenteis mis capitulos, una valoracion siempre ayuda ;)
Gracias! (LL)