Capitulo 4: Papeleria Trazos

-¿Al final esta tarde os acercáis a “Trazos” a por el material de plástica?- Pregunta Alberto en voz baja. Estamos en clase de Lengua a ultima hora, quedan tres minutos contados para que podamos ser libres y salir de esta cárcel llamada colegio que nos atrapa de lunes a viernes mas de seis horas. Llevamos toda esta hora cuchicheando sobre ir a la papelería trazos a comprar el material para plástica.
-Sí, pesado, ya te lo he dicho más de veinte veces- Mierda creo que la profesora nos ha pillado, mientras hablaba se me a quedado mirando. Bajo la mirada y hago como que sigo la lectura.- ¿tu a que hora vas?
-Yo también te lo he dicho veinte veces, de que habrán que luego hay mucha cola- contesta Alberto.
-Eso es verdad eh, yo he ido  muchas veces y vas pronto o hay una cola….- interviene Dennise que se sienta a mi lado. Alberto en frente.- Vamos que parece famosa.
- ¿Y a que hora abren?- vuelvo a preguntar. Ya lo eh preguntado antes, pero tengo memoria de pez, para cosas de estas se me olvidan enseguida.
-A las cinco abren
-¿Y a que…
-ha menos cuarto estoy hay- Alberto me interrumpe, eso lo odio, pero tiene razón le iba a preguntar que a que hora iba.- Joder Noelia que te lo he dicho mas de veinte veces
Los tres nos reímos no sabemos por que muy bien pero nos reímos, no muy alto peor lo suficiente para que la profesora nos pille.
-Haber vosotros tres, lleváis toda la hora cuchicheando y ahora os reís, podéis contarnos a todos el chiste y así nos reímos.-Puff, vale ¿que la decimos? Y encima toda la clase nos mira, que vergüenza.
1-Lorena es la hora- Javier el compañero de  Alberto nos salva por los pelos.
En nuestro instituto no hay timbre, si el profesor no tiene reloj tenemos un punto a nuestro favor y podemos salir antes, pero lo si tiene reloj… nos toca jodernos.
-Vale es la hora podéis iros.- Por los pelos
-Gracias Javier- decimos Dennise y yo mientras recogemos.
-Bueno Alberto nos vemos esta tarde.- Nos despedimos y nos vamos.

Cojo el bus para ir a casa. Esta tarde he quedado a las cinco menos cuarto con Dennise y Zahira en la parada del bus. Me da tiempo descansar, concertarme al Tuenti y ver la televisión un rato.

-¡Tu! ¿Donde estas?- Dennise me ha llamado al móvil.
-En mi casa tía que todavía no estaba, ya bajo ¿vale?
- Pues rapidito eh, rapitido. – Lo dice Dennise con ese tono de autoridad mientras chasca los dedos.

Cuelgo y con un adiós me despido de mi madre y me bajo a la parada.
Callejeamos para subir hasta la papelería, vamos hablando de esto y aquello, nada en concreto. Desde lejos veo a un chico delgaducho, moreno y con una camiseta del Real Madrid, no llevo gafas pero Alberto es fácil de distinguir.

Entramos a la papelera, por una vez esta vacía, nos toca, Dennise y Zahira están en un mostrador, Alberto y yo en otro.
- ¿Que os pongo?-  Pregunta la dependienta, una chica joven, morena de pelo largo y guapa.
-¿Has traído la lista? Porque yo no
- si espera un momento, vale, ponnos cuatro laminas A-4 sin cuadricula, cuatro hojas de papel vegetal….
Salimos de la papelería, Alberto se va a su casa a dejar su material, nosotras acompañamos a Zahira a por unas bambas. Al rato nos reunimos en el parque de enfrente de la papelería. Estamos hablando, pero no hay mucho de lo que hablar nos aburrimos.
-¿Qué hacemos? Me estoy aburriendo.- Dice Zahira.
-He… bueno si tanto os aburrís, he pensado en… ¿Oye Sergio no vivía por aquí?- Madre mía según lo he soltado me arrepiento, me van a criticar que soy una  pesa con Sergio, pero no lo puedo remediar, estoy enamorada de el.
- Bueno si quieres llamamos, pero tienes que llamar tú. Yo no se el piso, ¿tu te lo sabes?- Vale para ser sincera no me lo se, solo se cual es su portal, pero bueno algo es algo ¿no? Me levanto y voy hacia su calle, decidida, sin mirar atrás, esta apenas a una manzana. Me siguen
-Cuando yo fuí a casa de Rubén llamo a cualquiera y digo que sí me dejan entrar para mirar los buzones, y mira el piso- dice Zahira. Rubén es un chico tres años mayor que nosotras, Zahi le conoce del anterior colegio, llevan mucho tiempo juntos pero suelen cortar, quedan como rollo o simplemente no tienen nada, su amor es así de raro.
Por suerte mientras hablamos bajan una pareja de ancianos, esta es mi oportunidad para preguntar.
-¿Perdonen me pondrían decir el piso de Sergio?- A que puedo ser de lo más educada cuando quiero? ;)
La pareja de ancianos se miran como si tuvieran el poder de comunicarse entre sus mentes pensando en lo que van a decir.
-a si,- Dice al fin a la anciana- si hombre ese chico tan majo que vive en el segundo dos.
- Es verdad. Su piso es el segundo dos.
-muchísimas gracias de verdad.- los ancianos salen del portal y van calle arriba-
Me dispongo a llamar con toda mi valentía. Pulso el botón
-¿si? .....

1 comentario:

  1. hola!!
    tiia!! me tienes superintrigada!!
    es una historia genial!! cada dia me gusta mas y mas pasarme!! es tan real, tan intrigante!!
    sigue asi que esta genial!!
    publica pronto!
    besiitos :)

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¡¡Gacias por leer y comentar!!
os agracecmo muchisimo que os paseis por mi blog y comenteis mis capitulos, una valoracion siempre ayuda ;)
Gracias! (LL)